El crecimiento acelerado del conocimiento científico, por un lado, y las grandes transformaciones sociales por el otro, imprimen cambios en los modos de pensar y en la manera de abordar no sólo las situaciones cotidianas sino otras, de orden político, económico, social y cultural. En este contexto se propicia el nacimiento de la bioética, preocupada por la protección y el cuidado de la vida. Se sugiere a través de este espacio de reflexión, un nuevo discurso y una nueva aproximación ética de todas estas cuestiones en un ambiente pluralista, interdisciplinario, global y prospectivo.